Páginas

martes, 13 de octubre de 2009

Evasión

Cabalga, mi dulce rocín,
mi hermosa yegua, cabalga,
cabalga.Por entre las montañas
y sobre los prados
los valles y los vados,
siguiendo el camino que nos aleje
lo más posible de ellos.

Cabalga, y déjame soñar
con la cabeza hundida en tus perfumadas crines,
cabalga, y aléjame de lo
mundano alocado desquiciado
nimio mortal aburrido.

Galopando uno no tiene tiempo para pensar:
Es el viaje perfecto.
Dime, ¿necesito las espuelas?

No hay comentarios: