Podría matarte esta noche.
Pero lo dejaré para mañana,
hoy sólo
te haré el amor unas cuantas veces.
Y cuando hayas muerto por mi mano,
(no puede ser de otra forma)
me masturbaré mirando tu cadáver,
y luego lloraré
porque
al nombrarte te di existencia,
porque
al matarte te di conciencia.
2 comentarios:
me recuerda a un libro que leí hace ya muchos años, las oncemil vergas, aunque este era algo mas salvaje y no apto para todos los públicos. Por lo demas, buena eleccion. un saludo
Curioso título el del libro...jeje. No es un poema que haya elegido, sino que he escrito yo. A no ser que te refieras a buena elección de las palabras o algo así, en cuyo caso, gracias. Pásate siempre que quieras, eres bienvenido. ¡Un saludo!
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