
Abismo negro nunca saciado,
vienes a mí como el vampiro,
como una puta me vendes
tu sucio amor con olor
a perfume barato y a tabaco,
y yo,
como el hombre que solo camina,
acepto cada noche, cada noche.
Y aún cada día, abundantes,
en el que tu negrura sobrepasa
al sol tímido y titilante
como estrella en cielo nuboso.
Me preguntas, con gesto cansado,
mientras te hago el amor, jadeante,
si puedes quedarte a vivir en mi armario,
formalizando así la norma.
Yo, aterrado, me detengo. El semen
es tragado rápidamente por la espiral.
Salgo corriendo, desnudo.
Y en la calle nadie se extraña
al verme pasar, tú, que me conoces,
esperas paciente en mi cama.
2 comentarios:
.
.
. . . Aprende a decir NO.
PD: Feliz año nuevo
^.^
Si, yo opino lo mismo, debes saber decir no, por mucho que te cueste.
Publicar un comentario