
Perdón a todos los que me leais por no colgar muy a menudo, es que ahora estoy de exámenes...
Voy caminando por la orilla.
El mar resuena a mi espaldas,
las olas rugen su canción
de furia y poderío.
Voy pisando entre trozos
de conchas rotas, olvidadas,
y las olas mojan mis pies
exhalando su último suspiro
antes de morir.
El horizonte.
La fina línea que
separa lo terrestre
de lo celeste.
Ahora, aquí a las orillas
de la inmensidad,
lo inalcanzable parece
más cercano que nunca.
Miro hacia atrás,
el sol se va rindiendo
a la desbordada noche.
Parece no querer
desaparecer,
lanzando
sus últimos rayos
con orgullosa
luminosidad.
La luz se va degradando:
del enceguecedor blanco
al hiriente amarillo,
del ardiente rojo
al sangriento púrpura.
Estoy contemplando
un estallido de color
y fuego, una explosión
de luz tan bella que
por unos minutos
no se ve nada más en
el cielo, antes calmado azul,
ahora una erupción
titánica de colores
de matices infinitos,
por un momento,
me rindo ante
lo inconmesurable,
cayendo de rodillas
ante la simpar
hermosura de
este prodigio.
El sol sigue brillando,
prendiéndole fuego
al manto celeste
hasta que el horizonte
lo engulle y el astro rey
desaparece, disparando
todavía algunos rastros
de su grandiosa luz,
y deja paso a la reina
de la noche:
La luna.
Al principio el cielo
aparece negro,
con algunas brumas
aquí y allá,
como vahídos del mar.
El mar, antes en constante cambio
entre el azul y el verde,
el rojo y el naranja,
ahora es negro,
como el más profundo
de los abismos.
Y poco a poco,
muy despacio,
con inmensa
majestuosidad,
la luna se va abriendo paso
entre la niebla,
escalando hacia
el puesto que le
corresponde
entre las estrellas
en el firmamento.
Va dejando atrás
las nubes,
y toma asiento en su trono,
desde donde mira
con cara pálida
su reino,
el Reino de la Noche.
La luna...
La dama que más amantes
ha tenido de todas, y
nunca se ha sonrojado por ello.
Desde su trono
iluminando la noche
con su frágil pero intensa luz,
fija su penetrante mirada en mí,
que la estoy mirando con gesto
de adoración, como contemplan
los enamorados a sus diosas.
Entonces, las brumas se retiran
y el reflejo de la pálida señora
va apareciendo sobre el mar,
allí donde la luz toca el agua,
parece arder el mar.
El reflejo luminoso va trazando una línea
que baja desde la luna hasta el mar,
nadando el camino hasta llegar a mis pies,
donde se detiene con expectante vibración.
La línea...
Un puente que une lo
imperfecto con lo divino,
un río dentro del mar,
que nace en mis pies
y muere en el
blanco rostro
de la señora
de la noche.
Sin pensarlo
dos veces,
me despojo
de mis ropas
y echo andar
por el puente.
Paso a paso,
me voy perdiendo
en la inmensidad del
mar, con la mirada fija en
el rostro de mi amada,
que me contempla con
fría tranquilidad
desde su trono.
Al día siguiente, un filósofo
que paseaba por la orilla del mar,
pensando en las cuestiones
eternas de la existencia,
se estremeció cuando
el mar escupió un
tenebroso presente
a sus pies.
Era el cadáver de un poeta
que había cometido
el fatal error de amar
a la luna ingrata.
El filósofo apartó la vista
de la muerte encarnada
y siguió su deambular,
sumido en sí mismo.
7 comentarios:
Uff, este lo escribiste hace ya algún tiempecillo, ya es día 12. Siento no heberme pasado antes por aquí, pero últimamente es que no he tenido un solo segundo ni para respirar, y ya lei que estás de exámenes (yo hace ya bastante que no hago exámenes, menos mal :D...pero bueno, he tenido algunos problemas personales que me han tenido bastante ocupado)
Y dejo ya de excusarme, y a lo que iba: Lo describes todo en este poema de forma magnífica, recoges todo el sobrecogimiento que produce ver el anochecer, el sentimiento tan maravilloso que se experimenta al contemplar algo bello, y que recoge siempre tantos sentimientos, frustraciones y tristezas que invaden al hombre. No sé porqué, pero me veo muchas veces reflejado en tus poemas, me identifico de alguna forma con ellos, y los sentimientos que contienen. Es muy bueno (aunque en ocasiones veo cosas que yo no las hubiera expresado así, pero supongo que será otro poema que escribiste hace algún tiempo, no? De todos modos es obvio que todos no nos expresamos del mismo modo, por eso hay tantos poetas :) )
Con esto ya termino, no me gusta extenderme tanto: Me alegro de que hayas puesto una foto, eso significa que haces caso a tus lectores jeje...Escribe cuanto puedas, no desperdicies tu talento!
He borrado el comentario que puse antes porque al final me ha dado hasta vergüenza de haber puesto lo que he puesto. No sé en qué estaba pensando xD. Al final éste tb lo borraré. SIGUE ESCRIBIENDO!!
Hey! Hola Jesús!. Yo también leo mucho este blog, a mi también me encantan los poemas que escribe Pedro. No borres los comentarios, hombre! El de antes estaba gracioso, como dijiste es bueno reírse :). A partir de ahora también yo dejaré más comentarios, a ver si el autor se digna en escribir ;)
Hola, que tal? Lo que me extraña es que nadie más deje comentarios en el blog, prácticamente soy el único. La verdad es que no lo entiendo.
Bueno, el comentario de antes lo he borrado porque al final me ha parecido totalmente fuera de lugar (además de que pedro, si lo ha leido-que espero que no-no me ha respodido ni nada, asi que mas vergüenza me da).
Saludos, y encantado, espero verte a ti también por aquí más a menudo!
Si lo lei, y me hizo mucha gracia, jesús. Perdonad por no escribir más a menudo, los exámenes.
Hola, que tal? He visto desilusionado que no has vuelto a escribir nada desde este último poema, que fue bastante antes del verano, imagino que despues de los examenes se cogen las vacaciones con tantas ganas que te olvidaste un poco del blog. Yo he vuelto ahora de mis 15 dias de vacaciones, que me las he cogido la 2ª semana de septiembre (bastante raro, lo se, y el tiempo no me acompaña).
Espero que no dejes esto, por favor (yo no sé tú, pero a mi me pone enfermo empezar las cosas y no acabarlas y decir y desear hacer cosas que después nunca hago), te lo repito, y creo que igual me pongo ya pesado...NO LO DEJES, TIENES MUCHO TALENTO!!!
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