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jueves, 5 de junio de 2008

La Reina de la Noche



Perdón a todos los que me leais por no colgar muy a menudo, es que ahora estoy de exámenes...



Voy caminando por la orilla.

El mar resuena a mi espaldas,

las olas rugen su canción

de furia y poderío.

Voy pisando entre trozos

de conchas rotas, olvidadas,

y las olas mojan mis pies

exhalando su último suspiro

antes de morir.

El horizonte.

La fina línea que

separa lo terrestre

de lo celeste.

Ahora, aquí a las orillas

de la inmensidad,

lo inalcanzable parece

más cercano que nunca.

Miro hacia atrás,

el sol se va rindiendo

a la desbordada noche.

Parece no querer

desaparecer,

lanzando

sus últimos rayos

con orgullosa

luminosidad.

La luz se va degradando:

del enceguecedor blanco

al hiriente amarillo,

del ardiente rojo

al sangriento púrpura.

Estoy contemplando

un estallido de color

y fuego, una explosión

de luz tan bella que

por unos minutos

no se ve nada más en

el cielo, antes calmado azul,

ahora una erupción

titánica de colores

de matices infinitos,

por un momento,

me rindo ante

lo inconmesurable,

cayendo de rodillas

ante la simpar

hermosura de

este prodigio.

El sol sigue brillando,

prendiéndole fuego

al manto celeste

hasta que el horizonte

lo engulle y el astro rey

desaparece, disparando

todavía algunos rastros

de su grandiosa luz,

y deja paso a la reina

de la noche:

La luna.

Al principio el cielo

aparece negro,

con algunas brumas

aquí y allá,

como vahídos del mar.

El mar, antes en constante cambio

entre el azul y el verde,

el rojo y el naranja,

ahora es negro,

como el más profundo

de los abismos.

Y poco a poco,

muy despacio,

con inmensa

majestuosidad,

la luna se va abriendo paso

entre la niebla,

escalando hacia

el puesto que le

corresponde

entre las estrellas

en el firmamento.

Va dejando atrás

las nubes,

y toma asiento en su trono,

desde donde mira

con cara pálida

su reino,

el Reino de la Noche.

La luna...

La dama que más amantes

ha tenido de todas, y

nunca se ha sonrojado por ello.

Desde su trono

iluminando la noche

con su frágil pero intensa luz,

fija su penetrante mirada en mí,

que la estoy mirando con gesto

de adoración, como contemplan

los enamorados a sus diosas.

Entonces, las brumas se retiran

y el reflejo de la pálida señora

va apareciendo sobre el mar,

allí donde la luz toca el agua,

parece arder el mar.

El reflejo luminoso va trazando una línea

que baja desde la luna hasta el mar,

nadando el camino hasta llegar a mis pies,

donde se detiene con expectante vibración.

La línea...

Un puente que une lo

imperfecto con lo divino,

un río dentro del mar,

que nace en mis pies

y muere en el

blanco rostro

de la señora

de la noche.

Sin pensarlo

dos veces,

me despojo

de mis ropas

y echo andar

por el puente.

Paso a paso,

me voy perdiendo

en la inmensidad del

mar, con la mirada fija en

el rostro de mi amada,

que me contempla con

fría tranquilidad

desde su trono.

Al día siguiente, un filósofo

que paseaba por la orilla del mar,

pensando en las cuestiones

eternas de la existencia,

se estremeció cuando

el mar escupió un

tenebroso presente

a sus pies.

Era el cadáver de un poeta

que había cometido

el fatal error de amar

a la luna ingrata.

El filósofo apartó la vista

de la muerte encarnada

y siguió su deambular,

sumido en sí mismo.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Uff, este lo escribiste hace ya algún tiempecillo, ya es día 12. Siento no heberme pasado antes por aquí, pero últimamente es que no he tenido un solo segundo ni para respirar, y ya lei que estás de exámenes (yo hace ya bastante que no hago exámenes, menos mal :D...pero bueno, he tenido algunos problemas personales que me han tenido bastante ocupado)
Y dejo ya de excusarme, y a lo que iba: Lo describes todo en este poema de forma magnífica, recoges todo el sobrecogimiento que produce ver el anochecer, el sentimiento tan maravilloso que se experimenta al contemplar algo bello, y que recoge siempre tantos sentimientos, frustraciones y tristezas que invaden al hombre. No sé porqué, pero me veo muchas veces reflejado en tus poemas, me identifico de alguna forma con ellos, y los sentimientos que contienen. Es muy bueno (aunque en ocasiones veo cosas que yo no las hubiera expresado así, pero supongo que será otro poema que escribiste hace algún tiempo, no? De todos modos es obvio que todos no nos expresamos del mismo modo, por eso hay tantos poetas :) )
Con esto ya termino, no me gusta extenderme tanto: Me alegro de que hayas puesto una foto, eso significa que haces caso a tus lectores jeje...Escribe cuanto puedas, no desperdicies tu talento!

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

He borrado el comentario que puse antes porque al final me ha dado hasta vergüenza de haber puesto lo que he puesto. No sé en qué estaba pensando xD. Al final éste tb lo borraré. SIGUE ESCRIBIENDO!!

Ana GD dijo...

Hey! Hola Jesús!. Yo también leo mucho este blog, a mi también me encantan los poemas que escribe Pedro. No borres los comentarios, hombre! El de antes estaba gracioso, como dijiste es bueno reírse :). A partir de ahora también yo dejaré más comentarios, a ver si el autor se digna en escribir ;)

Anónimo dijo...

Hola, que tal? Lo que me extraña es que nadie más deje comentarios en el blog, prácticamente soy el único. La verdad es que no lo entiendo.
Bueno, el comentario de antes lo he borrado porque al final me ha parecido totalmente fuera de lugar (además de que pedro, si lo ha leido-que espero que no-no me ha respodido ni nada, asi que mas vergüenza me da).
Saludos, y encantado, espero verte a ti también por aquí más a menudo!

Anónimo dijo...

Si lo lei, y me hizo mucha gracia, jesús. Perdonad por no escribir más a menudo, los exámenes.

Anónimo dijo...

Hola, que tal? He visto desilusionado que no has vuelto a escribir nada desde este último poema, que fue bastante antes del verano, imagino que despues de los examenes se cogen las vacaciones con tantas ganas que te olvidaste un poco del blog. Yo he vuelto ahora de mis 15 dias de vacaciones, que me las he cogido la 2ª semana de septiembre (bastante raro, lo se, y el tiempo no me acompaña).
Espero que no dejes esto, por favor (yo no sé tú, pero a mi me pone enfermo empezar las cosas y no acabarlas y decir y desear hacer cosas que después nunca hago), te lo repito, y creo que igual me pongo ya pesado...NO LO DEJES, TIENES MUCHO TALENTO!!!