El acaloramiento me produce
un dolor en el pecho,
tus palabras se me clavan en los ojos,
tu olor afrutado es Mozart para mis oídos,
casi puedo sentir en mis manos
el tacto sedoso de tu voz
que escupe verdades a medias,
no son las mentiras ardientes
de las que el amor gusta,
no son, vida mía,
no son un sueño.
Realidad: verdugo y capataz
que flagela mi atormentada
espalda, destrozada por el peso
de tantos ideales huecos,
de tantas vanas esperanzas,
cuando, ay pobre de mí,
sería feliz vistiéndome
con tan sólo tu beso.
5 comentarios:
Desde luego yo lo veo digno de ganar un premio, me parece sublime este poema.
Hace algunos días que no me pasaba por aquí, y veo que has cambiado la fachada del blog, aunque no me convence del todo. Supongo que estaba ya acostumbrado a encontrarme el fondo de papel de periódico viejo y la foto del mar y las rocas por detrás. Creo que antes estaba todo mucho más acorde con el contenido del blog. Pero en fin...Everything changes!
Hola! acabo de entrar x 1ª vez en tu blog y me he enamorado de esta poesía!! *o*. Escribes tu?? Está muuuy bien!
Muchas gracias, sois muy amables los dos. Patri, pasate siempre que quieras, que seras bienvenida. Jesús...si, supongo que el otro estaba mejor, pero lo cambié porque (en realidad es una tonteria) las cosas que ponia en la columna de la izquierda se cortaban porque era demasiado estrecha. Estoy buscando más plantillas, creo que esta es una transicion
Pues al final no gané ni fui finalista, pero en fin, es normal.
No?? Bueno, aun así no te desanimes y sigue intentándolo, porque vales mucho como escritor. Cosas así pasan a menudo.
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