La gente se olvida con demasiada facilidad de qué es el hombre y qué es la vida.
El hombre es el espejo en el cual el universo se mira a sí mismo.
La vida es lo único que existe, y sólo hay una, sólo una, y después, oscuridad. Sólo oscuridad y silencio.
Si meditamos en esto, nos parecen irrisorias palabras antes tan vitales para nosotros como hipoteca, política, empleo, dinero, responsabilidad, por citar unas cuantas de las ideas y construcciones mentales que nos hemos creado para complicarnos aún más la vida.
El hombre ya tiene bastante con tener que dilucidar cuál es su razón de ser, si la hay, y en tomar las riendas de su propia libertad. Aún más importante, conocerse a sí mismo. Apenas hay tiempo en la vida para hacer esas cosas, y eso si las hacemos rápido. Miles de personas han muerto, mueren, y morirán sin haber ni siquiera comenzado a realizar alguna de estas tareas.
¿Adonde nos lleva todo esto? En contra de lo que la lógica diría, muchos Homo sapiens en un mismo sitio no son más personas, sino menos. Me explico: la sociedad deshumaniza al hombre. ¿No es esto absurdo? Pero sin sociedad no existiría la envidia, que es la causa de todos los crímenes. Sin sociedad no existiría ni el dinero ni la ética (ética, concepto curioso, el agente deshumanizante del hombre crea la “ética” para humanizarlo después de haberlo deshumanizado) ni todas esas cosas que nombré antes.
Pero, y he aquí la gran paradoja, el hombre necesita a la sociedad para vivir. Sin amigos ni amor, el hombre se vuelve loco. Es decir, lo mismo que le quita el sentido a la vida es imprescindible para dárselo.
¿Dónde está la solución a este rompecabezas, de una sola pieza pero a pesar de ello (o a causa de ello) tan complicado? En la individualidad. El hombre se teme a sí mismo, por eso se refugia en las construcciones mentales (y artificiales, por definición) que crea la sociedad para no tener que enfrentarse cara a cara con las cuestiones que le atormentan en la soledad, la enfermedad o en la cercanía de la muerte. En cierto modo, la sociedad nos quita el miedo a lo que más tememos, la muerte y sus preguntas. Pero esa estrategia de avestruz no nos defenderá, ni nos hará felices. Por eso la necesitamos. Pero ya lo dijo Hipócrates: todo es malo en exceso. Y de todas formas, si conducimos por la vida con el piloto automático puesto todo el rato, ¿no nos la estamos perdiendo? Por eso digo que el hombre olvida con demasiada facilidad de qué es la vida. Vida sólo hay una. Desperdiciarla es el único error del que nunca podremos aprender, porque después de cometerlo, estaremos muertos.
6 comentarios:
Hola
Nunca has pensado en la existencia de otras vidas después dela muerte?
No es tan hipotética mi premisa anterior, verás, tu has escrito que existen personas que viven y mueren sin haber encontrado el verdadero motivo de la vida, en otras palabras, claro.
Pero... entonces una vida no es suficiente! Siempre hay errores que uno comete, cosas que faltan por comprender, por aprender, y muchas veces a causa de la simple ignorancia nos cegamos ante las maravillas de la vida... y muchas veces la culpa no es precisamente del personaje en cuestión,y si alguien no ha tenido el tiempo suficiente para tomar el verdadero valor a las cosas? No creo que el destino sea tan cruel. Todos tenemos más de una chance, me refiero a las vidas, y claro que no por eso,por la posibilidad de arreglar los asuntos despues de la muerte vamos a desmerecer lo bello que se nos ha dado.
Lee a Brian Weiss (muchas vidas,muchos maestro)
Quizá te convensas.
Saludos!
y... Muy buen Blog.
Bye
Firma: Yaiza
Muchas gracias por tu comentario, Yaiza, pero yo no creo ni que exista el destino ni que exista una especie de justicia cósmica que, al ser injusto tener una sola vida, nos dé varias. Pero es sólo mi opinión, en estos temas, todas las opciones son igual de posibles...Saludos y gracias nuevamente!
Dices que el sentido de la vida es encontrar el sentido de la vida, pero para encontra el sentido de la vida hay que vivir la vida, de modo que cuando hemos vivido la vida y nos llega la muerte estamos en condiciones de decir cuál es el sentido de la vida.
A lo mejor después de morir Alguien nos hace la pregunta:
-¿Cuál es el sentido de la vida?,
y si la sabemos responder pasamos a la otra vida y, si no, nos extinguimos, nos integramos en la nada.
Salud!
Yo creo que el sentido de la vida es conocerse a uno mismo, y si, para eso hace falta toda la vida. Pero una certidumbre pesimista me dice que después no ha nada...
Qué empeño por buscarle sentido a la vida...por qué tiene que tener sentido? El fallo creo que está en que no se trata de buscar un sentido Absoluto y Universal, sino que cada uno le encuentre el suyo propio a su vida...Saber valorar todo lo bueno que se tiene, las cosas profundas que llenan su vida, e ir en esa dirección. Por eso, el sentido de la vida se encuentra mientras se vive, no cuando uno ya está al borde de la muerte, porque ni se sabrá entonces ese sentido Universal, ni serviría de nada encontrar el sentido individual, porque ya sería demasiado tarde.
Muchos besos!
Ah!, y me encantan tus poesías, pero eso ya lo sabes...^^
por eso, yo quería decir que el sentido de la vida se encuentra un poco más cada día, conociéndose a sí mismo
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