Mi juventud fue sólo tenebrosa tormenta,
de fulgurantes soles cruzada aquí y allá;
fue de rayos y lluvias la obra tan violenta,
que en mi jardín hay pocos frutos bermejos ya.
Y hoy al otoño de las ideas he llegado,
y ahora debo el rastrillo y la pala esgrimir,
para alisar de nuevo el terreno inundado,
donde el agua agujeros como tumbas fue a abrir.
¿Y quién sabe si, a esas flores nuevas que ensaya
mi sueño, da este suelo, yermo como una playa,
el místico alimento que haría su esplendor?
-Come el Tiempo la vida, ¡oh dolor! ¡oh dolor!
¡Y el oscuro Enemigo que el corazón nos roe,
con nuestra propia sangre crece y cobra vigor!
Charles Baudelaire, traducción de Nydia Lamarque
2 comentarios:
Gracias por tu visita y tu comentario... hayas llegado como hayas llegado, bienvenido a Maine, espero que vuelvas más veces de visita.
Veo que citas con frecuencia a Baudelaire... sólo por eso ya tienes ganado todo mi respeto ;)
Sí, Baudelaire es mi poeta favorito, me fascina completamente.
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