Y...¡ah! estoy harto de que las palabras se me atasquen en la punta de los dedos,
harto de recordarte y de pedirle perdón,
harto de mi silencio, harto de lo mucho que me hablas desde todo,
harto, muy harto del infinito momento del salto que se eterniza sobre el precipicio,
con sólo la Luna por delante y el Tedio por detrás, con miedo de no saltar,
con miedo de saltar,
con miedo de caer,
con miedo de flotar,
con miedo de chocar
y con miedo de nunca tocar el fondo por más que alargue los dedos.
Escupiré sobre tu tumba. Borraré tu nombre de todas las lápidas.
Pero antes tengo que enterrarte.
Bien hondo.
Toneladas de tierra sobre tí.
Nunca podrás volver a salir.
Nunca.
No te dejaré.
Me pasaré la vida sentado encima con tal de impedirlo. Aunque no pueda hacer otra cosa.
Eso sí lo haré.
No hay comentarios:
Publicar un comentario